La Bajada de La Virgen de Ocotlán

El tercer lunes de mayo, Tlaxcala capital engalana sus calles para recibir a La Virgen de Ocotlán.

Un poco de la Historia

La Virgen de Ocotlán se apareció en 1514 en un árbol de ocote al  indígena Juan Diego, que iba de regreso a su pueblo ca­mi­nan­do  por el en­tonces bosque de ocotes.  En aquel tiempo lle­varon la ima­gen de la Virgen a la Ca­pilla de San Lorenzo,tiempo después se le cons­truyó su iglesia que es con­side­rada una joya deestilo barroco, un tesoro digno de ad­mira­ción.

Se dice que en esta fes­tivi­dad, el rostro de la Virgen de Ocotlán cambia de color, pasando del rojo rosa al pálido y vi­ce­ver­sa, pudiendo expresar, por con­si­guien­te, profundos sen­timien­tos de tris­teza o de gozo. 


La Diosa de Las Faldas Azules

Las antiguas poblaci­ones de Tlaxca­la cre­yentes del Dios Tláloc acudían en pere­grina­ción a la Montaña Sagrada, donde de­cidie­ron cons­truir un templo, Tlalocan, en honor a su Dios de la lluvia, para que él regase sus cam­pos a cambio de sa­crifi­cios humanos. Ac­tual­mente sólo quedan algunos restos del an­ces­tral Tlalocan.

Lo que sí puedes aún con­statar es la pre­sen­cia del ma­ra­villo­so volcán Ma­tlalcué­yetl, también conocido como La Ma­linche o "Diosa de las Faldas Azules", este último re­sul­tado del cariño de los ha­bi­tan­tes a esta montaña. Leer más +

Cacaxtla

Es una joya de la creación artística de nuestros an­te­pasa­dos, considerada como pintura naturalista, es producto del bi­cul­tura­lismo de los Ol­mecas-Xicalancas, que dejaron plas­madas en frá­giles paredes his­torias de mar, bata­llas, hombres aves, mazorcas humanas, estrellas y serpientes.
Uti­li­zando el color de los pi­gmentos del caolín, la obsidiana, la cal y otros minerales de la región. Leer más +